Por David Arias Weil, Rabino y Vicepresidente II de la CCHIL 

Sea su recuerdo una bendición.

La sigla Z”L, en hebreo ז״ל, nos recuerda las palabras “Zijró livrajá” o “Zijronó livrajá”. Literalmente: Su recuerdo para bendición. ¿De dónde viene esta expresión, y acaso realmente es suficiente con recordar a alguien sólo por medio de una buena memoria?.
Parashat Noaj nos enseña que una de las principales formas de recordar, es por medio de las acciones, más que por medio de las palabras.

El origen de la expresión antes mencionada, perece estar en el libro de Mishlé, Proverbios:

“Zejer Tzadik livrajá, veShem reshaim irkav”.

“El recuerdo del justo para bendición, y el nombre de los malvados se pudrirá” (Mishlé / Proverbios 10:7).

Sin embargo, aquí no se estipula nada que tenga que ver con el duelo, la muerte o un fallecido. Yo puedo recordar incluso a un Tzadik que está vivo, y por el mero hecho de evocar su nombre, lo hago “livrajá” para su bendición. Así es como entiende RaSHI el versículo en el libro de proverbios.

Aparentemente la relación de esta expresión con el Duelo tiene su origen en un pasaje del Talmud (Kidushin 31b) donde se nos cuenta lo siguiente:

“Si una persona recuerda una enseñanza que haya aprendido de su padre fallecido, no debe decir sólo <Así solía decir mi padre> sino que debe decir <Así decía mi padre, mi maestro, y yo será la expiación de su descanso eterno>. Lo anterior, durante el primer año de duelo, de allí en adelante debe decir: <Sea su recuerdo para bendición y para la vida en el mundo venidero>”.

Sin embargo como dijimos antes, la memoria no se construye sólo en base a un ejercicio del intelecto mediante el cual recordamos a alguien, sino que debe venir acompañada de acciones.

El comienzo de Parashat Noaj dice:

“Estas son las generaciones de Noaj (Noé). Noaj fue un hombre justo e íntegro en su generación, junto a Dios caminaba Noaj”. (Bereshit / Génesis 6:9).

Es conocida la discusión sobre la bondad de Noaj, que fue justo “en su generación”, pero antes de llegar a eso, ya las primeras palabras de la Parashá nos invitan a reflexionar. Y es que si dice: “Estas son las generaciones de Noaj”, ¿Por qué entonces la Torá no menciona a los hijos y a los hijos de sus hijos?

La expresión “estas son las generaciones” en hebreo “Ele Toledót”, aparece en otros contextos donde si se menciona la genealogía de una persona, sin embargo aquí la genealogía de Noaj será mencionada sólo en el versículo siguiente.

Esta duda llevó al exégeta RaSHI a interpretar el Pasuk (versículo), intentando contestar a la pregunta, por qué la Torá se detuvo a recordar la bondad y la piedad de Noaj. Dice RaSHI:

“Ya que lo mencionó, nombró también sus cualidades y sus cosas buenas, pues está escrito “El recuerdo del justo para bendición – Zejer Tzadik Livrajá (Mishlé 10:7).

Esto quiere decir que la frase en cuestión es que cada vez que recordamos al Tzadik, al justo, lo bendecimos. Sin embargo RaSHI no se queda sólo con esa interpretación y nos cuenta:

“Nos enseña la escritura que la principal genealogía de los justos, son sus buenas acciones”.

Lo que principalmente nos heredan las personas buenas son sus buenas acciones. No es suficiente con recordar por medio de un nombre, de un monumento, una placa o un discurso, sino que es por medio de las acciones. Y así es como funciona la tradición judía. Una vez por año no sólo nos sentamos y decimos: “Hace miles de años, un día como hoy salimos de Egipto”, sino que comemos del mismo pan que comieron nuestros antepasados en el Éxodo. En poco más de un mes no es que vamos a mirar las estrellas a la noche y decir: “Recordemos lo que hicieron los Macabeos hace siglos”. Sino que durante 8 días encenderemos las luminarias y recreamos esa historia.
La memoria judía se construye por medio de acciones, y el comienzo de Parashat Noaj nos enseña el valor de la genealogía que no se mide en cantidad de hijos, hijas, nietas o bisnietos. Sino en las buenas acciones que nos legan las personas justas.

Y si nosotros queremos ser justos: ¿Qué buenas acciones le legaremos a las generaciones futuras?

Shabbat Shalom.