Por David Arias Weil, Rabino y Vicepresidente II de la CCHIL 

Divididos en el pensamiento, unidos en la acción.

El pueblo de Israel está apunto de salir finalmente de Egipto, largos y duros años de esclavitud llegan a su fin. La Torá relata una de las primeras Mitzvot (preceptos) que recibirá el pueblo de Israel, la celebración del que será el “primero de los meses”, Nisan. (Shemot / Éxodo 12:2). Al mismo tiempo se ordena la celebración de “Pesaj” por medio de un cabrito, la ingesta de Matzot (pan ácimo) y hierbas amargas.

Sin embargo, no leeremos la salida misma de Egipto sino hasta la próxima semana, y es que justo antes de que se produzca el éxodo, la Parashá de esta semana, “Bo” culmina con el capítulo 13 de Shemot (Éxodo) en donde se menciona por primera vez la Mitzvá de los Tefilín (Filacterias).

¿Qué tienen que ver los Tefilin con la Salida de Egipto, y qué nos puede enseñar esta práctica milenaria a los y las judías del Siglo XXI?

La Mitzvá de los Tefilín figura 4 veces en la Torá. Las dos primeras aquí en esta Parashá, y las dos siguientes en el libro de Devarim (Deuteronomio). En esta Parashá se nos dice:

“Y te será una señal sobre tu mano, y un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Adonai esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Adonai de Egipto”

(Shemot / Éxodo 13:9).

Algunas líneas después la Torá agrega:

“Te será, pues, una señal sobre tu mano, y por un memorial delante de tus ojos, por cuanto Adonai nos sacó de Egipto con mano fuerte”

(ibid. 16).

No una, sino dos veces se menciona esto en la Parashá. Las otras dos versiones restantes que aparecen hacia el final de la Torá rondan sobre las mismas palabras, solo que en Devarim se hace un poco más explícita la orden de “atarlos por signo sobre el brazo” (Devarim / Deuteronomio 6:8). Mientras que aquí es algo más teológico. De todos modos de estas cuatro “parashiot”, nuestros sabios de bendita memoria entendieron que dentro de los Tefilín deben encontrarse los cuatro textos. Sin embargo, cabe preguntarse de qué forma se atan los Tefilín y cuál debe ser el orden de los textos. Muchas de las normas y costumbres de los Tefilín son un tanto desconocidas, y en ciertas ocasiones el Talmud se refiere a las leyes relativas a los Tefilín como “Halajá leMoshé miSinai”, algo así como: “Así le fue dicho a Moisés en Sinai”, prueba de que es una práctica cuyo origen no debemos cuestionar.

Aun de esta forma, una de las preguntas que nos queda es, ¿acaso escribir las 4 “parashiot” de una sola vez en un sólo pergamino o acaso escribirlas en 4 pergaminos separados?. Cabe recordar que los Tefilín son confeccionados a base de cuero en un 100%!.

Los sabios encontraron una ingeniosa y creativa solución. Ya que hay Tefilín Shel Yad (mano) y también Tefilin Shel Rosh (cabeza), entonces los de la cabeza serán cuatro textos separados en pergaminos distintos, mientras que los Tefilín del brazo será un solo pergamino, largo y extenso. De allí que los Tefilín de la cabeza tengan 4 compartimentos pequeños y dentro de cada uno un pequeño pergamino, y los Tefilínd el brazo son una sola caja con un pergamino ancho. Los de la cabeza divididos, los de la mano, unidos.

Eso es lo que enseñan nuestros maestros, podemos estar divididos por el pensamiento, pero unidos en la acción. Los Tefilín de la cabeza, repartidos en cuatro secciones distintas, representan justamente la división natural entre seres humanos, que piensan distintos, que poseen diversas concepciones de mundo, que tienen opiniones variadas, cada uno según su pensamiento. Sin embargo, podemos unirnos en la acción de querer mejorar la sociedad, el mundo. Ser una sola fuerza en pos de una meta que nos fijamos entre todos.

Vivimos tiempos de cambio, de discusiones que se tornan cada vez más extremas. Conforme pasa el tiempo, nuestra tolerancia a otras opiniones se va desvaneciendo. En Israel, a pocas semanas de una nueva elección y con la crisis de por medio, los pensamientos, opiniones y divisiones se hacen más presentes que nunca. En EEUU con la asunción del Presidente Biden ocurre algo similar, mientras que en Chile proliferan candidatos municipales, constituyentes y otros a la luz de una doble crisis que está lejos de resolverse.

Sin embargo nos concentramos solo en la división cuando quizás deberíamos tomar el ejemplo de los Tefilín, que para cumplir con la Mitzvá debemos colocarnos aquellos representan la unión y también la división. Podemos estar en desacuerdo, pueden haber discusiones, pero eso no significa que no podamos trabajar juntos. Podemos diferir en la forma en la que vemos el mundo, y aun así obrar juntos para mejorarlo. Podemos estar divididos en el pensamiento, pero juntos en la acción. Cada mañana, al colocarnos los Tefilín recordamos la salida de Egipto, la Salida de la Shoá, desafíos que superamos juntos, comprometiéndonos para siempre con las palabras del profeta que cierran la postura de los Tefilín al atarlos entre los dedos:

“Y me comprometeré por siempre, me esposaré en la justicia y en el juicio, en la bondad y en la misericordia. Me esposaré en la Fé del Conocimiento de Dios”.

(Hoshea / Oseas 2:21-22).

 

Shabbat Shalom.