Por David Arias Weil, Rabino y Vicepresidente II de la CCHIL 

 

La difamación de Israel.

Hace algunos años, en esta misma sección semanal, escribía a propósito de Parashat Nasó, que Israel a veces se asemeja a la mujer adúltera, de la que se presumía había engañado a su marido. El texto de la Torá relata la cruel ceremonia en la que se llevaba a cabo la verificación del engaño y el posterior forma en la que – en caso de que la sospecha no fuesen ciertas – todo volvía a la normalidad; y la mujer postergada y humillada no recibe el trato correcto de parte de las fuentes.

En esta ocasión y apenas a unos días de haberse puesto en marcha el alto al fuego ofrecido a Hamás y a Israel, quiero volver a tocar este asunto sobre la difamación, la mala lengua, en hebreo “Lashon HaRá”. No por un mero antojo intelectual sino porque este tema figura al final de la Parashá de esta semana, Behaalotejá.

Hacia el final de la misma leemos el conocido episodio de Miriam y Aharon que difaman, calumnian y hablan mal de su hermano, y líder del pueblo, Moshé. Lo hacen criticando la relación con la pareja de Moshé. La respuesta de Dios no se hace esperar, enfrenta la situación y habla con los tres al mismo tiempo. Una vez que la calumnia es expuesta, de Miriam no se vuelve a escuchar, y Aharón pide a su hermano que interceda ante El Creador por el castigo que este ha impuesto a Miriam.

En su intervención, Dios les hace saber a Miriam y Aharon, que a diferencia de otras personas o profetas con los que Él se comunica, con Moshé es distinto, no es por medio de ilusiones, sueños o visiones, sino cara a cara:

“Entonces les dijo: Oigan pues mis palabras. Cuando haya un profeta del Eterno, me revelaré ante él y por medio de un sueño le hablaré. Empero no es así con Moshé mi servidor, que es fiel en toda mi morada. Boca a boca (cara a cara) hablaré con él, en forma directa, no a través de transfiguraciones, sino que verá directamente mi imagen. ¿Por qué no han tenido el debido temor y respeto al hablar de Moshé mi servidor?”

(Números / Bemidbar 12:6-8).

 La diferencia entre otros profetas, incluso del pueblo de Israel, y Moshé, es que Moshé vio a Dios cara a cara. Y hay otras fuentes dentro de la Torá que así lo demuestran, no por medio de un sueño Moshé obtuvo su profecía, sino que directamente como quien habla con una persona en directo, cara a cara, no por FaceTime, por videollamada o por Zoom, sino directamente.

El error de los hermanos de Moshé no fue criticarlo, eso es válido, eso está bien y es hasta necesario, el problema fue óptico, fue un error de la perspectiva. No haber visto las cosas de frente, cara a cara, no por cámaras ni por zoom…

Oh!, y acaso no sucede lo mismo cuando se calumnia, se difama y se vocifera contra Israel?

A Israel se no sólo que se lo puede critica, se lo debe criticar y con la más severa de las críticas!, pero no se puede hacer eso sin ver las cosas en forma directa, cara a cara, boca a boca. Qué fácil es para algunos, desde sus privilegiadas y suculentas posiciones parlamentarias, políticas o de “influencers” (que dicho sea de paso no influyen en nadie ni en nada) hablar de lo que sucede entre Israel y Hamás, mientras nunca han tenido que correr a un refugio. Qué cómodo es criticar a un país cuya población estuvo innumerables horas bajo amenaza del Hamás, mientras no tienen que literalmente correr por sus vidas, cuando a lo sumo han corrido de un lado a otro para buscar figurar en la foto y difamar a Israel para conseguir algunos seguidores más en Twitter. Más aun molestan las críticas que surgen en forma exagerada, de quienes son citados como “judíos antisionistas”, que se adjudican un vasto conocimiento sobre el conflicto de medio oriente, por el mero hecho de ser judíos. Conocimiento dudoso, porque dicen ser expertos en la causa palestina y algunos hasta se jactan de haber visitado campos de refugiados… pero supongo que túneles del Hamas, por donde fueron secuestrados soldados y civiles Israelíes, no tuvieron la oportunidad de visitar. Curioso.

Para que no quepan dudas, hay que decirlo nuevamente, se puede y se debe criticar al estado de Israel, 4 operativos militares en el lapso de 12 años demuestra la falta de creatividad para llegar a una solución de paz duradera, incluso si Hamas es terco como enemigo. Pero eso no impide ver las cosas frente a frente. Quien quiera hacer una crítica, bienvenido o bienvenida sea, no hace falta escudarse tras títulos pomposos para hacerlo, sino que lo que hace falta es ver las cosas cara a cara, no como una profecía, un sueño, una fake news alimentada por las redes sociales.

Aun más interesante, siguiendo con la analogía que hicimos sobre la Parashá y la situación actual, es que de nada ayudó “el pelambre”, la calumnia que Aharón y Miriam profirieron en contra de su hermano, a Moshé no le afectó en nada, a fin de cuentas, el daño se lo llevaron ellos, no el “calumniados”.

Aquí es lo mismo, a Israel no le va a afectar, las cosas suelen caer por su propio peso. Cuando se criticaba a Israel por atacar a una escuela en Gaza, se descubrió que desde allí se disparaban misiles. No pasará mucho tiempo hasta que todas estas verdades salgan a la luz, verdades que los calumniadores sabrán ocultar muy bien. Ad portas de una nueva comisión investigadora de la Comisión de Derechos (de algunos) Humanos de la ONU en contra de Israel, quienes vemos la realidad de medio oriente un poco más de cerca estamos tranquilos, porque sabemos que no importa cual sea el resultado de esa investigación (que se sabe de antemano será de corte bastante antisemita), Israel hará todo lo posible por proteger a sus ciudadanos.

Shabbat Shalom