Por Siván Gobrín, periodista y Vicepresidenta de la CCHCIL.

 

Desde marzo del 2019, la Federación de Estudiantes Judíos de Chile (FEJJ) tiene una nueva directiva. Su presidenta, Yael Flores, tomó el mando de la institución para seguir con la árdua tarea de unir a los estudiantes judíos en Chile dentro de un marco de apoyo, inclusión y debate. Con 22 años, la estudiante de Psicología de la PUC,  nos contó sobre su último viaje a Israel, su visión sobre la FEJJ y lo que se viene este 2020.

 

¿Cuál fue el motivo de tu viaje a Israel? ¿Quién te acompañó?

Viajé junto a Galit Agosin, la Vicepresidenta de la FEJJ y Alejandro Eisen, Director de Política, al congreso anual de WUJS (World Unión Of Jewish Students) del cual participamos hace ya varios años ya que somos parte de la institución.

Este año el formato del congreso estuvo menos orientado a ser charlas expositivas, y se enfocó específicamente en que formemos más lazos con las instituciones de los demás 25 países que participaron, y que podamos conocer sobre sus realidades y proyectos, al mismo tiempo que pudimos compartir los nuestros.

Además, pudimos estar con Benny Gantz y con el Presidente de Israel Reuben Rivlin a quienes pudimos hacer llegar nuestras preguntas y comentarios como jóvenes judíos del mundo.

 ¿Cuál sería tu resumen de las actividades de la FEJJ el 2019?

Este año uno de nuestros principales objetivos fue acercar la realidad nacional del país a nuestra juventud e instarlos a participar más y a estar más informados, por lo que gran parte de nuestras actividades estuvieron orientadas hacia esto.

Por ejemplo, tuvimos una Feria Política en la que trajimos a las juventudes de los principales Partidos Políticos del país para que pudieran conversar directamente con nuestros jóvenes, y también a políticos importantes para que debatieran sobre aspectos relevantes de la realidad nacional.

En la misma línea, tuvimos instancias como la visita al Museo de la Memoria y la participación de marchas como La de Medioambiente y la Del Orgullo.

Por otro lado, sabemos que las instancias sociales son lo que llaman de forma más masiva a los jóvenes, pero quisimos agregar un valor extra y en Purim hicimos una fiesta en la que cada persona podía invitar a un +1 no judío, para que conociera la comunidad y pudiera pasar una noche celebrando con nosotros.

También de forma periódica tuvimos un área de educación que estuvo enfocada en entregar espacios de reflexión y capacitación a un grupo de personas que son parte de esta comisión, y una comisión política encargada de discutir los principales temas que nos afectan como juventud judía en Chile.

Destacaría también, el seminario que realizamos junto a miembros del AJC (American Jewish Committee) en Viña Del Mar, donde estuvimos junto a jóvenes de distintas edades e intereses, capacitándonos, compartiendo y aprendiendo para mejorar nuestra labor en Chile.

Nuestro fin de año estuvo marcado por la actual crisis que enfrenta nuestro país, por lo que nuestros esfuerzos estuvieron en entregar espacios de expresión y discusión como cabildos de juventud, de información con invitados que hablaran de lo que estaba pasando, y de participación y reflexión como un debate en que participaron dos jóvenes de la comunidad.

  ¿Cómo ves el aporte de la FEJJ a la Comunidad Judía en Chile? ¿Ha cambiado en algo con los años? 

Creo que nuestro principal aporte es ser una institución que reúne a todos los jóvenes sin importar a la comunidad religiosa, tnuá, colegio, universidad, etc que pertenezcan, y en entregar espacios para distintos tipos de intereses ,ya sea políticos, educativos o sociales que permiten reunir personas que en ningún otro contexto estarían conversando.

Además, al ser nosotros una institución que tiene contacto con el resto de la sociedad chilena, somos los encargados de salir a presentarnos como jóvenes judíos y al mismo tiempo, de acercar las temáticas nacionales al contexto comunitario. Definitivamente esta realidad ha ido cambiando con los años, y la FEJJ ha ido creciendo en participación y en influencia, teniendo cada vez mejores convocatorias y más relación con las demás instituciones que existen en la comunidad.

 Como presidenta, ¿cuál crees que ha sido tu aporte personal, desde tu experiencia y personalidad?

A nivel personal creo que una de las facilidades que tengo es el haber participado toda mi vida de distintos espacios comunitarios y de liderazgo, lo que me permitió conocer cómo funcionan, y además a los jóvenes en general, entendiendo sus gustos e intereses.

Además, creo que la directiva actual está compuesta por personas que venimos de distintas trayectorias comunitarias, lo que suma justamente diferentes visiones y enriquece el debate interno, lo que pienso que es muy importante en una institución que busca ser representativa e inclusiva.

¿En qué aspectos se puede crecer como institución?

Hemos estado avanzando mucho en democratizar los espacios ,pero creo que es algo que siempre se puede seguir mejorando, y también tratar de comprometer cada vez a más jóvenes, sobretodo a los que todavía no participan de otros espacios comunitarios y que la FEJJ podría ser su vínculo con la comunidad.

Además, creo que debemos seguir creciendo en construir lazos con las federaciones de los demás países, principalmente con las que son parte de FEJJLA (Federación de Jóvenes Judíos Latinoamericanos) que es con quienes más coincidencias culturales tenemos.

¿Cómo pueden los estudiantes judíos acceder a ustedes?

La forma más tradicional en que la gente accede a nosotros es a través de nuestras cuentas en las redes sociales, principalmente instagram, Facebook y vía mail. Pero además de eso, tenemos embajadores, que es una persona por facultad o universidad dependiendo el caso, que es el encargado de ser el link entre nuestra directiva y los estudiantes judíos de las facultades que ese embajador representa, lo que nos permite estar al tanto de cualquier problema o necesidad que exista en las universidades, y hacer circular la información en ambos sentidos.

¿Cómo evalúan ustedes la situación de los jóvenes judíos en las universidades con respecto al antisemitismo y el BDS?

Este cierre de año fue totalmente distinto a lo esperado dada la crisis actual que enfrenta Chile, lo que obligó a dejar todos los programas y planificaciones fuera del debate y enfocarse sólo en lo que estaba viviendo nuestro país.

Dado eso, no se concretaron las votaciones del BDS en la universidad de Chile que es el escenario más crítico que nos toca enfrentar, y para el cual teníamos muchas actividades y estrategias planeadas para combatirlo, las que no llevamos a cabo porque el tema pasó a segundo plano.

Durante otras instancias como fue por ejemplo la Semana contra el Apartheid israelí, pudimos ver que en comparación a años anteriores la convocatoria fue mucho menor, lo que nos llevó a tomar la decisión de compartir material informativo vía redes sociales, que es donde su campaña tiene más visibilidad también, y no de forma presencial en las charlas y actividades, ya que por lo general, no participaba mucha más gente que la que organizaba.

Lo que hicimos entonces, fue entregar flyers informativos a nuestros jóvenes para que tuvieran en caso de que necesitaran o algún amigo de la universidad les preguntara al respecto, pero vimos que no era necesario darle más tribuna al asunto porque era algo que estaba pasando desapercibido para los estudiantes en general y no queríamos ser nosotros quienes le dieran más visibilidad al tema.

Otra forma de enfrentar el antisemitismo, antisionismo y el BDS en las universidades a largo plazo que nos propusimos, es justamente haciendo que los jóvenes judíos sean estudiantes activos y participativos en la política universitaria. Muchas veces la discriminación se da por ignorancia o desconocimiento, y creemos entonces que mientras más relación exista de nuestra parte con los demás estudiantes del país, mientras más causas compartamos y más parte nos hagamos de los espacios de participación que existen en las universidades, más fácil será en un futuro que los estudiantes chilenos puedan empatizar y comprender nuestras propias problemáticas, sin vernos como un grupo aparte, sino que como compañeros y jóvenes chilenos también. Esperamos que esto pueda verse en los próximos años.

¿Cuáles son los proyectos y objetivos para el 2020?

Hay muchos proyectos que continúan el 2020 y otros que están planificados para empezar a desarrollarse. En ese sentido, uno de los objetivos principales es darle continuidad a todo lo hecho durante el 2019, y poder aumentar los espacios de participación, opinión, reflexión y aprendizaje sobretodo que entregan las distintas comisiones. Además, ojalá poder llegar a más instituciones de la sociedad civil chilena, sin dejar de lado el enfoque en la entrega hacia nuestros propios jóvenes.