Mañana 1 de Junio, a las 11 de la mañana, el Senador Chahuán Chahuán (RN) y el diputado Cuello (PC), han solicitado al Congreso chileno un minuto de silencio, durante la Cuenta Pública presidencial, por “los 54 mil muertos en la Franja de Gaza”, y lo hacen invocando “la necesidad de un compromiso inequívoco con la humanidad”.
Lo primero, decir que me cuesta entender que se llame a un minuto de silencio por los 30 mil terroristas de Hamás, que están incluídos en esa cifra. Terroristas que iniciaron esta guerra con la brutal invasión a Israel, y la subsecuente masacre de miles de civiles.
Eso no es lo que yo entiendo por un “inequívoco compromiso con la humanidad”. No con la humanidad de los miles de israelíes que fueron heridos, torturados, violados, quemados, asesinados y descuartizados.
No con la humanidad de los 5 chilenos que cayeron entre ellos, y que nadie en el gobierno quiere recordar.
¿Ellos no merecen un minuto de silencio?
Sí podría entender el silencio por los muertos civiles, y ciertamente por los niños, pero hay una cuota de cinismo importante al obviar que la razón de esas muertes es el tipo de guerra que planificó la organización terrorista Hamas.
Si construyes tu red militar bajo las casas de los ciudadanos, bajo las escuelas, bajo los hospitales, bajo los jardines infantiles, lo que estás haciendo es un crimen contra la humanidad, estas usando a la población civil como escudo humano en una guerra de guerrillas.
Esto no es mencionado jamás por el senador Chahuán Chahuán y sus secuaces, encubridores del terrorismo de Hamás.
¿Por qué razón políticos chilenos se hacen herramientas del terrorismo internacional? Porque comparten un mismo objetivo, la destrucción de Israel, y una misma estrategia militar, escudarse entre la población civil.
El mismísimo Sinwar reconoció que, mientras más muertos civiles hubiese, más presión caería sobre Israel desde occidente y más protegidos estarían ellos.
Sinwar conocía bien la mentalidad de occidente, y la usó en contra de Israel, de la misma forma que los yihadistas en todo el mundo usan la democracia para atacar a la propia democracia. En esta materia, Chile no es una excepción.
¿Quién se alzará mañana para denunciar la manipulación de los muertos palestinos para fortalecer el discurso de Hamas?
Nadie.
Porque Chahuán Chahuán sabe bien que los políticos, los chilenos en especial, no pueden hacer nada que comprometa el discurso del “irrestricto respeto a los derechos humanos”.
Chile vivió una dictadura, y eso no se borra del imaginario colectivo con facilidad.
Chile fue por mucho tiempo, y no hace tanto, un país muy pobre, luego mostrar imágenes de niños exigiendo alimento, o víctimas colaterales de la guerra, toca la fibra más delicada del chileno, y es justo ahí donde los Chahuán Chahuán quieren golpear.
Escudarse en los chilenos de buena crianza, en los demócratas, en los humanistas, en los socialistas, en las feministas, para sobre sus casas construir la estructura que sostiene el mensaje de Hamás.
“Desde el río hasta el mar”, con el mapa completo de Israel convertido en territorio por liberar, los chilenos humanistas, comunistas, progresistas y “tontonistas”, desfilan con kefias en sus cuellos o cabezas, gritando libertad para una Palestina que sólo existe en sus mitos y leyendas, justo al lado de la Cuba de Fidel, la Nicaragua sandinista o el Uruguay de Mujica.
Una “tierra del nunca jamás”, un “algo₪ por lo que pueden luchar, quemar banderas norteamericanas e Israelíes y jugar a ser revolucionarios, cuando en su propio país no genera sueldos dignos, pensiones normales o sistemas de educación o salud respetables.
Boric dejará un legado, Palestina.
No una palestina libre, sino una Palestina útil para conseguir votos en Chile.
Útil para lograr financiamiento, útil para ser motor de violencia social y de clase, una “Palestina revolucionaria” que libere a Chile del capitalismo que ellos juraron enterrar.
Ese es el legado de Boric; usar a Chile como escudo ante la terrible verdad de que ha fracasado en todo su proyecto social.
Un minuto de silencio por Chile, por la democracia chilena, que honra a terroristas, violadores y asesinos.
Un minuto de silencio por el Chile de los demócratas y los patriotas.
Un minuto de silencio por la razón y la verdad.
Hernán López
Related posts
Suscríbete al boletín
* Recibirás las últimas actualizaciones!