Andrés Brender es un jóven Ingeniero Civil Industrial egresado de la Universidad de Chile, que llegó a Israel en un programa hace unos meses atrás, y ya aquí, satisfecho de lo que veía, decidió hacer aliá.

Hoy Andrés comparte piso en Jerusalén con un amigo, trabaja unas horas con chicos con dificultades, mientras poco a poco, con mucha paciencia, con mucha “sablanut”, mejora su hebreo y arma su red de contactos profesionales.

La aliá, la inmigración a Israel, como toda gran historia de amor tiene momentos de euforia y otros de incertidumbre.

No es fácil, especialmente para los chilenos, no existen muchas instancias de apoyo al olé de Chile, pero los pocos que se animan ,año a año ,siempre logran “aperrar”. Son una aliá particular, con muchos elementos de convicción personal.En su opinión :

“Los Olim jadashim han sido fundamentales para  el crecimiento y desarrollo de Israel. Importan tecnología, conocimientos, inversión, cultura…. La alía chilena, al igual que la latina en general, es particularmente significativa ,porque llegan muchos y grandes profesionales, que tienen habilidades blandas y aptitudes en tratar bien, ser cálidos, cercanos y apasionados”.

Andrés trae la luz especial de aquellos que vienen a dar más que a pedir, que vienen por opción y no por falta de ellas. La luz de los que dejan atrás las comodidades para embarcarse en la travesía de una vida nueva.

Andrés tiene la luz del valor, de la capacidad, de la voluntad.

 

Hernán López.