Vanessa Hites

El conflicto Palestino Israelí es desproporcional. Israel es un Estado, Palestina aun no logra esa conformación. Israel tiene una democracia parlamentaria con gran diversidad. Los palestinos no tienen elecciones desde el 2006. Israel es una potencia militar. Los palestinos no tienen un ejército nacional.

Sin embargo, la mayor desproporción radica en la intención de las partes en el conflicto. Por un lado los extremistas yihadistas vanaglorian el martirio y buscan lanzar la mayor cantidad de misiles a la mayor cantidad de población civil (incluso asumiendo que un 25% de esos cohetes caerán en su territorio perjudicando a su propia población). Por el otro, Israel se ve obligado a construir un sofisticado sistema para interceptar y destruir misiles de corto alcance y proteger a todos sus ciudadanos, sean judíos, musulmanes o cristianos. Hamas destina millones de dólares en municiones y en la construcción de túneles terroristas. Israel destina millones de dólares en inteligencia y sistemas de seguridad. Hamas usa a su población civil para proteger a su artillería. Israel usa su artillería para proteger a su población civil.

La gran desproporcionalidad de este conflicto se manifiesta especialmente en el orden valórico que rige las reglas de combate. No hay proporcionalidad en la lucha contra quienes están dispuestos a sacrificar a su propia población para atacarte. No hay proporcionalidad en la lucha contra quien tiene la intención -plasmada en su carta fundamental- de exterminarte. Hamas tiene la intención de eliminar a los judíos de Medio Oriente, pero no logra hacerlo. Israel, contando con la tecnología y los medios para destruir Gaza completamente, no lo hace. Por el contrario, hace todo lo posible para evitar, a costa de su ventaja militar, la muerte de civiles.

Es en esta desproporción que se sustenta el conflicto: Si Hamás baja sus armas, no habría más guerra. Si Israel mitiga sus defensas, no habría mas Israel.

Madres del Parents Circle Families Forum

El conflicto en Medio Oriente no es uno entre el pueblo judío y el pueblo palestino si no que uno entre aquellos que buscan perpetuar el conflicto por sus propios intereses y aquellos que desean de una vez por todas vivir en paz. Aprendí de la ONG Palestino-Israelí “Parents Circle Families Forum”, que cada una de las cifras, conlleva una enorme tragedia para las víctimas inocentes que mueren o son heridas permanentemente producto de este conflicto, dejando a familias enteras devastadas por generaciones. Una realidad y un sufrimiento que no son aceptables.

La violencia que se esta viviendo en las calles de Israel entre árabes y judíos es extremadamente preocupante y de la misma forma que se debe condenar los ataques e incitación de Hamas, también se debe hacer con las turbas judías y árabes enardecidas dentro de Israel. El respeto a la vida humana y a la justicia deben ser el pilar fundamental en nuestra línea de acción y discurso.

Entendamos de una vez por todas que la única solución será coexistir. Que ambos pueblos reclaman derechos milenarios sobre la tierra y que ninguno se va a marchar. Que no habrá una Palestina libre sin un Israel seguro ni un Israel seguro sin una Palestina libre. Que el discurso radical solo extrema a ambas partes. Que el proceso de reconciliación entre ambas naciones es un requisito ineludible para lograr una paz sostenible. Que es nuestra responsabilidad incentivar el reconocimiento mutuo, negociaciones bilaterales, relaciones diplomáticas saludables y tratados de paz entre las naciones en Medio Oriente como ha efectivamente logrado Israel con Egipto, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Bahréin.

Los invito a manifestarnos desde Chile, de igual forma que lo hicieron este fin de semana miles de árabes y judíos en Israel, declarando que: “¡Nos rehusamos a ser enemigos y queremos convivir en paz!”. Mantengamos y exportemos un discurso responsable, mesurado y respetuoso que contribuya a las únicas víctimas de este desproporcional conflicto:  Aquellos judíos y palestinos que desean la paz.

Vanessa Hites

Abogada Derecho Universidad de Chile

Coordinadora de la Semana por la Coexistencia

Ex Presidenta Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos