Hay dos países en el medio oriente donde los cristianos no corren peligro de persecución: El Líbano e Israel.

Los cristianos en Israel representan el 2% de la población, de ellos el 80% son de habla árabe. Los cristianos pertenecen a varias iglesias: Ortodoxa Griega, católica, armenia, coptos, maronitas, evangélicos, etc.

Es una población que va en aumento, que crece cerca de un 1% anual, en contraste con el resto del medio oriente musulmán, donde las poblaciones cristianas sufren un vertiginoso retroceso.

Se distribuyen en Israel principalmente en el norte, en aldeas junto a árabes musulmanes. En centros urbanos su presencia está las llamadas ciudades mixtas: Lod, Ramle, Jerusalén y sobre todo Haifa. En Tel Aviv como Yafo su presencia se puede ver a través de grandes y hermosas iglesias.

La minoría cristiana en Israel es considerada de altísimo nivel educacional, es el grupo poblacional más elevado del país. El 63% de sus jóvenes se matricula en algún centro de educación superior, seguido por los judíos con un 53%, un 50% de la minoría druza y un39% de la minoría musulmana. Alcanzando Israel el 3er puesto mundial de mayor porcentaje de ciudadanos con estudios superiores.

No solo en educación resaltan, sino en servicios sociales. 20 de cada 1000 cristianos solicita un servicio social, en comparación de 28 por cada 1000 de los judíos y en contraste con 32 de 1000 en los musulmanes israelíes.

Por mucho tiempo la minoría cristiana se ha considerado una “minoría dentro de una minoría”. Esto se ve plasmado con roces con la minoría musulmana en Israel. Un claro ejemplo es la ciudad de Nazaret, donde unas décadas atrás la minoría cristiana controlaba la ciudad, cediendo terreno a la minoría musulmana, produciendo un desplazamiento de sus habitantes cristianos a Nazaret Ilit de mayoría judía. En Lod, como en otras ciudades mixtas, es común que los hijos de árabes cristianos vayan a los jardines infantiles con los judíos y no de los musulmanes.

Todo lo anterior marca un hito en el año 2012 donde centenares de cristianos en Nazaret se comprometieron a participar más activamente en la defensa y el fortalecimiento de Israel. Esto produjo una reacción matonesca de algunos sectores árabes musulmanes materializándose en amenazas y amedrentamientos.

El año 2012, debiera recordarse como el principio de un cambio en esta minoría: de considerarse árabe cristiana a cristiana israelí. Un caso excepcional es del sacerdote Gabriel Naddaf que incluso instó a su comunidad de declararse “aramea”, incentivando a los jóvenes cristianos a entrar al ejército y participar en la vida civil israelí plenamente.

Estudios en universidades detectan que la minoría cristiana israelí está en un proceso de “druzificación”, es decir, en convertirse en una minoría que se identifica plenamente con Israel, que participa en todas sus instancias, que sirve en el ejército o servicio social obligatorio con los mismos deberes que la población judía, druza y circasiana. Y así completar su proceso de convertirse en israelíes cristianos.

Daniel Weinstein