Durante el año 2018 el Instituto de Democracia de Israel (IDI) – institución que hace encuestas periódicas en Israel, publicaba que el 44% de la población árabe israelí apoyaba al Estado Democrático Judío, para el año 2019 este número era del 65%.

En las redes sociales se puede ver una tendencia creciente de árabes israelíes defendiendo a Israel con fuerza. Cabe destacar especialmente: Yoseph Hadad, Mohammad Kabiya, Jonathan Elkhoury, Shadi Khaloull y la inolvidable Liana Khatib (de la muy querida minoría Drusa).

 Al ver el contenido en las redes podemos destacar dos puntos de consenso en ellos:

1. Israel no es perfecto, pero ofrece más igualdad de derechos y oportunidades no solo en comparación con sus vecinos del Medio Oriente, sino también con otras naciones occidentales avanzadas.

2. Los ataques que reciben vienen dados por una “coalición de extremistas”: Extremistas de Izquierda, de Derecha y Fundamentalistas Islámicos.

 Las causas que explican esta “nueva primavera árabe” democrática se da por la destrucción que han tenido los países cuyos líderes han pregonado la eliminación de Israel de la faz de la tierra, en contraste con los líderes que han hecho la paz con Israel y con el consiguiente desarrollo de sus países. Concluyen que la demonización de Israel no es la solución sino “EL PROBLEMA“.

Un dato interesante es la evolución en la cantidad de árabes israelíes – cristianos como musulmanes – que se enlistan en el ejército de Israel: En el año 2020 más de 1000 árabes israelíes sirvieron en el ejército, el doble que el año 2019 y con más de 4000 solicitudes enviadas; marcando una tendencia exponencial de varios años. Cabe señalar que este crecimiento exponencial de árabes y otras minorías como la Drusa de los Altos del Golán y Beduinos del Norte y Sur de Israel (que están exentos de hacer el ejército) no sólo se da en cantidad sino en proporción, ya que en unidades técnicas como de combarte la presencia de estas minorías han tenido un crecimiento exponencial.

También esto se ve reflejado en las solicitudes de terminar el servicio anticipadamente, hace unos años la tasa de retiro anticipado era cercana al 30% y para el 2020 se había reducido drásticamente al 7%.

Aún más destacable es que en este año 2021 con las protestas violentas de algunos sectores árabes más el conflicto militar con Gaza la cantidad de solicitudes de enlistamiento no ha bajado como tampoco ha subido las solicitudes de retiro anticipado. Haciendo a todas luces prever que esta tendencia debiera ir en aumento.

Lo anterior se puede ver ejemplificado en un hecho que ocurrió hace unas semanas cuando 6 terroristas se fugaron de una cárcel de Israel, suponiendo que la población árabe israelí les ayudaría, hecho que no ocurrió, sino lo contrario.

Esta tendencia ya se empieza a ver reflejado en la política interna israelí, cuyo exponente (a mí entender) más destacable es un proyecto de Beny Ganz de que todos sus ciudadanos hagan el ejército o un servicio social – sin excepción.

Daniel Weinstein